Cuando hablamos de impresión 3D, no hablamos de una sola tecnología. Hay varias, y cada una fabrica la pieza de una forma distinta. Las dos más habituales en el trabajo industrial son la FDM y la SLA. En ITS3D trabajamos con ambas, precisamente porque resuelven necesidades diferentes. Entender en qué se diferencian te ayuda a saber qué pedir, y a nosotros a recomendarte lo correcto.
Qué es la impresión FDM
La FDM (modelado por deposición fundida) construye la pieza depositando material fundido capa a capa, como un hilo de plástico que se va colocando con precisión hasta formar el objeto. Es una referencia para piezas funcionales resistentes, sobre todo de gran formato.
Su gran ventaja está en los materiales: con FDM usamos plásticos técnicos y compuestos reforzados con fibra de carbono o vidrio (PA6-CF, PAHT-CF, PET-CF), que dan piezas resistentes, ligeras y capaces de trabajar en condiciones exigentes. Es lo que eliges para utillajes, repuestos, soportes y piezas que van a soportar carga o a montarse en una máquina.
- Fuerte en: resistencia mecánica, materiales técnicos, piezas grandes, coste ajustado.
- Ideal para: piezas funcionales, utillajes, repuestos y series cortas.
Qué es la impresión SLA
La SLA (estereolitografía) funciona de otra manera: un haz de luz cura una resina líquida capa a capa hasta solidificar la pieza. Además de un detalle y un acabado que la FDM no alcanza —superficies muy lisas y tolerancias finas—, las resinas de ingeniería actuales han cambiado las reglas: ya no es una tecnología solo para prototipos estéticos.
Hoy existen resinas técnicas que rinden en piezas funcionales de uso final: rigidez tipo ABS, tenacidad para absorber impactos, y grados que mantienen sus propiedades a temperaturas altas. Trabajamos con una gama pensada para eso: ABS-Like como todoterreno equilibrado, Tough Nylon para piezas que flexionan o reciben golpes, y PC/GF y TR250LV para exigencias de rigidez, resistencia o temperatura. Además, la SLA produce piezas densas y prácticamente sin porosidad, y admite postprocesado de precisión (taladrado, roscado, ajustes) donde haga falta.
- Fuerte en: precisión y resolución altas, acabado liso, detalle fino y piezas densas sin porosidad.
- Ideal para: piezas funcionales de tamaño pequeño y medio, utillajes y plantillas, prototipos de validación, geometrías complejas y piezas maestras para moldes.
Tabla comparativa
Así se comportan las dos tecnologías frente a los criterios que más importan al decidir:
| Criterio | FDM | SLA (resina) |
|---|---|---|
| Resistencia mecánica | Muy alta con compuestos de fibra (PA6-CF, PAHT-CF). | Alta con resinas de ingeniería (Tough, Rigid, PC/GF). |
| Resistencia a temperatura | Alta con compuestos técnicos (PAHT-CF, PET-CF). | Alta con resinas de alta temperatura (TR250LV). |
| Precisión y detalle | Buena, suficiente para piezas funcionales. | Superior; detalle muy fino y tolerancias más ajustadas. |
| Acabado superficial | Se aprecian las capas; mejorable con postprocesado. | Muy liso desde la máquina. |
| Tamaño de pieza | Admite piezas grandes. | Mejor en piezas pequeñas y medianas. |
| Materiales | Plásticos técnicos y compuestos con fibra de carbono/vidrio. | Resinas de ingeniería: rígidas, tenaces, alta temperatura. |
| Aplicaciones típicas | Piezas funcionales grandes, utillajes, repuestos. | Piezas funcionales detalladas, utillajes, prototipos, piezas maestras. |
Cuál elegir según tu pieza
La regla práctica que aplicamos es sencilla:
- Elige FDM para piezas grandes, o cuando necesitas la máxima resistencia mecánica con compuestos de fibra de carbono o vidrio. Es el terreno de las piezas funcionales robustas y de gran formato.
- Elige SLA para piezas de tamaño pequeño y medio que necesitan precisión superior, acabado muy fino o piezas densas sin porosidad. Con resinas de ingeniería, también resuelve piezas funcionales, utillajes y prototipos que aguantan carga y temperatura.
Y si no lo tienes claro, no te preocupes: es justo lo que hacemos por ti. Nos cuentas la aplicación de la pieza —dónde va, qué tiene que soportar, qué acabado necesita— y te recomendamos la tecnología y el material adecuados. Puedes ver el detalle de cada opción en nuestra página de materiales técnicos.
En resumen
FDM y SLA no compiten, se complementan, y ambas fabrican piezas funcionales de verdad. La FDM manda en piezas grandes y en la máxima resistencia con compuestos de fibra; la SLA aporta precisión superior, mejor acabado y, con las resinas de ingeniería actuales, rendimiento de uso final en piezas detalladas. Contar con las dos nos permite recomendarte la que de verdad encaja con tu pieza, en lugar de forzar tu proyecto a la única tecnología disponible. Cuéntanos qué necesitas y te asesoramos sin compromiso.
Diego
ITS3D · Impresión 3D industrial
